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Radev es gerente del Sputnik. Es un tio grande, calvo y con una cicatriz en la mejilla derecha. Cincuentón, no es exmilitar ni expresidario, es ruso y tiene dos hijas gemelas. Según nos explica con amplios ademanes. A medida que avanzamos en dirección al centro las luces y el tráfico se van haciendo más densos, Radev señala por la ventanilla.
- ¿Veis lo que os digo? Todo son limusinas.
Lo cuenta con orgullo, como si fueran todas de su propiedad. Ni siquiera en la que vamos es suya, es de un jefe al que solo ve una vez al mes, durante una hora. Excitado nos explica las reglas básicas de su negocio. Lealtad, silencio y palabra. Solo con eso sales adelante en Moscú. Y dólares, claro, muchos dólares.
Muchos dólares, como los que nos habíamos gastado en entrar en la lista del club de Radev. Es un club muy exclusivo. Nos habían hablado muy bien de el en el bunker, un local abierto 24 horas donde dan conciertos y venden comidas y bebidas. Empezamos allí la noche. Habíamos cruzado unas palabras con algunas personas en aquel restaurante tipo mac donald's. Una pareja de rusos en la cola de caja y más tarde un grupo de estudiantes. Todos nos hablaron del Sputnik, uno de los clubes de moda en Moscú. Uno con lista de invitados. Después, en el Dom alguién volvió a nombrarlo y también en el Propaganda. Teníamos dos nombres para esa noche, el Sputnik y el Bar GQ. Aún no habíamos conocido a nadie que hubiera conseguido entrada para el GQ, a nadie que fuese a ir después de allí. A nadie que ya hubiese estado antes. Sin embargo, del Sputnik conocimos a un grupo de modelos de Calvin Klein que irían más tarde. Una estudiante danesa nos ofrece entrar en la lista del Sputnik, con servicio de limusina incluida, por tan solo 1000 euros.
- ¿1000 euros? ¿Estás loca? Es nuestro presupuesto para el transiberiano.
- No podemos hacer el transiberiano con 1000 euros, ya te lo he dicho.
- No hemos pagado en ningún club, en ningún país. Ha funcionado lo del reportaje. Pero aquí no podemos sacar ni la cámara ¿Para que vamos a ir?
- Es el club a donde acude el ministro de defensa
- ¿que? ¿como puedes saberlo?
- Se que es frecuentado por políticos, vale? Si cazamos una imagen de alguien así conseguimos financiación seguro. Financiación para el transiberiano. Financiación para china. Financiación para todo lo demás. Para Rio, para Johannesburgo, para Nueva York.
- No me gusta. Creo que estamos en el lugar equivocado. Nadie nos habló de ese club en Chechenía, todos nombraban al GQ, el Bar GQ. Nadie dijo nada del Sputnik.
- ¿Has hablado con alguien que vaya a ir al GQ?¿Alguien que este en la lista?
- No, por eso pienso que estamos en el lugar equivocado.
- Estamos en el Propaganda. O estás aquí o en tres estaciones. Es así de fácil.
- Aún no entiendo porque no estamos en las tres estaciones. ¿Que hacemos aquí? Que tiene de especial este club? Solo gente guapa atiborrándose de coca en el servicio. Eso lo podemos ver en cualquier sitio. Si de aquí nos llevan al Sputnik, solo podemos ir a peor.
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